¿Es sostenible la adicción de Dubai a la construcción?



La adicción de Dubai a la construcción es extraordinaria.

Desde la ventana del piso 31 del edificio en el que me encuentro, pronto podré ver nuevos y espectaculares desarrollos urbanísticos.

Mi apartamento, al lado de la playa, ni siquiera existía hace diez años. Su construcción fue parte de la burbuja inmobiliaria de Dubai, que explotó de forma espectacular en 2008, pero que se ha ido volviendo a formar poco a poco.

Proyectos de construcción muy ambiciosos pusieron a este Estado desértico en el mapa.

Ahora vuelve a estar en boga, con planes para construir:

  • Una selva tropical en el desierto
  • El centro comercial más grande del mundo
  • Las torras gemelas más altas de la Tierra

Hay un dicho árabe que dice que un creyente no recibe una picadura dos veces.

Esto es seguro lo que piensa la industria de la construcción de Dubai.

El sector está de nuevo en pie gracias a la inversión extranjera y los créditos.

Huella ecológica

La construcción actual parece más constante, basada en una mayor demanda de los consumidores y en un mercado inmobiliario más regulado.

Un obstáculo destacable, sin embargo, ha sido la turbia huella ecológica en constante expansión de Dubai.

Una persona media en Dubai:

  • Utiliza el doble de cantidad de agua que la media global
  • Produce 2,5 kilos de basura al día
  • Está dentro de los peores contaminantes del mundo en dióxido de carbono

Turbinas de gas producen la mayor parte de la energía de Dubai.

Como fuente energética, esta es una opción bastante limpia, ya que las emisiones de carbono alcanzan solo el 60% de la media mundial.

La distribución de gas es también el doble de eficiente cuando se compara globalmente, así que la infraestructura no es un problema.

Y existe un impulso para mejorar.

Los gobernantes de Dubai quieren obtener el 15% de la electricidad de energías renovables y reducir el consumo individual en un 30% de aquí a 2030.

El objetivo en renovables parece al alcance.

Ahora se acerca el verano abrasador. Por suerte, todavía se puede estar fuera. Pero el sol también juega un papel, gracias a importantes cambios recientes en la tecnología solar existente y en su precio.

Precios reducidos

Un esquema de precios que comenzó la pasada semana ayuda a la gente a ahorrar en costos de electricidad y los anima a ganar dinero proporcionando más electricidad a la red.

En una escala mucho mayor, ha habido buenas noticias en la búsqueda por parte del emirato de energía solar.

El operador saudita de plantas energéticas Acwa Power proporcionará a Dubai 2.000 megavatios de la energía solar más barata del mundo, durante 25 años.

El director ejecutivo de Acwa, Paddy Padmanathan, dijo que es posible obtener grandes ahorros al utilizar la solvencia de la empresa pública de electricidad, DEWA.

El objetivo de consumo es mucho más complicado, sin embargo, porque necesita de un cambio en las actitudes de la gente.

DEWA ya lleva a cabo campañas para que la gente apague sus aires acondicionados en verano, apague las luces y reduzca sus residuos.

Queda mucho por hacer

Saeed Al Abbar, presidente del Consejo de Edificios Verdes de los Emiratos, le dijo a la BBC que “la toma de conciencia sobre asuntos de sostenibilidad ha aumentado sin duda durante los últimos años”.

Pero los datos muestran que queda mucho por hacer.

Un paso que ya ha dado el gobierno es asegurar que todos los edificios públicos y privados se construyen de acuerdo a un nuevo conjunto de normas más amplias introducidas el año pasado.

“Más de 800 edificios han cumplido con las regulaciones en el diseño, lo cual es un logro enorme”, dijo Saeed Al Abbar.

“El verdadero reto es asegurar que los requerimientos legales se incorporan completamente en los edificios cuando estén terminados, a través de medidas de control de calidad rigurosas”.

El gobierno ha utilizado algunos trucos para ayudar a cambiar actitudes.

También se convirtieron en buenas historias, como la apertura de la primera mezquita ecológica de Medio Oriente.

Dubai tiene un poco más de cinco años para construir lo que llama “un monumento a la economía verde, un punto de referencia en el desarrollo sostenible”, cuando celebre la Exposición Universal de 2020.

Aunque puede ser que algunos proyectos privados no ayuden a alcanzar este objetivo.

Según sus promotores, la Selva Tropical de Dubai es una oportunidad para aprender sobre el estilo de vida de la jungla en un ecosistema cubierto con una cúpula.

Pero el profesor Ali El-Keblawy, director del Banco de Semillas y Herbario Sharjah, cree que es un reto contra la naturaleza crear un bosque artificial en las duras condiciones del desierto y declaró a un diario local, The National, que el impacto sobre el medio ambiente debería analizarse antes de construir el proyecto.

Este, de hecho, podría ser un sabio consejo para muchas de las construcciones planeadas en Dubai, si el emirato va en serio con sus objetivos medioambientales.

BBC Mundo

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